Nos encontramos aquí con motivo del Día de las Madres, el cual ha pasado a ser un día de protesta, de exigencia y de tomar las calles a nivel nacional.
En esta ocasión, las madres y familiares de personas desaparecidas buscan ser reconocidas como lo que son: personas defensoras de derechos humanos.
Las familias buscadoras son defensoras de derechos humanos porque su labor trasciende la búsqueda individual para convertirse en un acto de protección colectiva que busca garantizar el derecho a la verdad y la justicia para toda la sociedad.
Ellas hacen el trabajo del estado, investigando, impulsando leyes y visibilizando una crisis humanitaria que las autoridades pretenden ignorar.
A las autoridades les decimos que han fallado a sus obligaciones para atender esta crisis, que cada minuto de silencio es una forma de aumentar la impunidad.
El país necesita fiscalías confiables, presupuesto suficiente, capacitación para las autoridades, pero sobre todo necesitamos voluntad de los tres niveles de gobierno para atender los más de 4,000 casos de desaparición en el estado de Chihuahua, y los más de 133 mil a nivel nacional.
Les recordamos que no son solo cifras, que son historias de vida: 133 mil familias en incertidumbre y dolor.
A las madres de las y los desaparecidos en el país les reiteramos que no están solas, que su amor mantiene viva la lucha por localizar a todas y todos.
Buscamos que este sea un espacio para nombrar a las personas buscadoras que han fallecido sin haber localizado a sus seres queridos, les recordamos y honramos su lucha.
La exigencia por localizar a sus hijas e hijas no ha cesado. Porque vivas se las llevaron, vivas las queremos. Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos
Las madres buscadoras son defensoras ¡10 de mayo no es de fiesta, es de lucha y de protesta!