Colectivo Familias Unidas por la Verdad y la Justicia
Para nosotras como madres y familias buscadoras es importante y necesario que se hagan propuestas como la de hoy, que permitan a la comunidad conocer a nuestros seres queridos desaparecidos.
Reconocemos el objetivo de las cédulas de búsqueda oficiales pero también queremos visibilizar que estamos buscando a personas con gustos, historias, trabajos, pasatiempos, sueños, platillos favoritos, es decir, personas con una identidad.
Queremos que la autoridad comprenda que nuestros familiares no son una carpeta de investigación más y que por ello, deben atendernos con empatía, respeto y profesionalismo.
Esperamos que la comunidad nos apoye a compartir este mensaje. Necesitamos su solidaridad, que caminen a nuestro lado y que usen sus voces para replicar nuestras exigencias.
A través de estas cédulas de búsqueda intervenidas también buscamos preservar la memoria de nuestros familiares. Ellos están presentes en estas actividades que les gustan hacer, en sus comidas favoritas, en la música que escuchan. Nunca los olvidamos y siempre los buscamos.
Centro de Derechos Humanos Paso del Norte
En este lugar, que se ha convertido en un punto donde converge mucho dolor pero también mucha esperanza, es sumamente grato ver la participación de actores solidarios y gente que ha logrado conectar con esta temática.
Persiste una apuesta de las autoridades de los 3 niveles de gobierno de invisibilizar la crisis y de reducir a las personas desaparecidas a una cifra.
Las cédulas son un documento frío, sin identidad, que no nos permite conocer qué hay detrás de cada persona desaparecida. Esta propuesta surge precisamente de dar vida a las historias de las víctimas.
Desarrollado en colaboración con el Colectivo Familias Unidas por la Verdad y la Justicia, este proyecto intervino cédulas de búsqueda para compartir los gustos, comidas favoritas, empleos y pasatiempos de 20 hombres víctimas de desaparición.
Al visibilizar sus intereses y proyectos de vida, se busca generar empatía en la comunidad y recordar que no son cifras ni “un caso más”, sino personas con historias e identidades vivas.
Esta es una forma más en la que las madres están buscando, para sensibilizar a la ciudadanía y que juntas exijamos la localización de sus hijos.